El virus del Ebola causa en el ser humano la enfermedad homónima (antes conocida como fiebre hemorrágica del Ebola). Los brotes tienen tasa de letalidad que puede llegar al 90%. Los brotes de EVE se producen principalmente en aldeas remotas de África central y occidental, cerca de la selva tropical, pero este año se han reportado casos de médicos y personal de salud afectados por este virus cuando trabajaban y luego fueron trasladados a su país de origen para tratamiento sintomático o experimental, y estos traslados llevan a un riesgo incluso en América de que pueda producirse algún brote porque personal sanitario de Africa fué trasladado a las américas y Europa. El virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por transmisión de persona a persona. Los huéspedes naturales del virus son los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae. No hay tratamiento específico ni vacuna para las personas ni los animales.
¿Cómo se infectan las personas con el virus?
En el actual brote en África Occidental, la mayoría de los casos humanos se deben a transmisión de persona a persona.
La infección se produce por contacto directo, a través de las membranas mucosas o de soluciones de continuidad de la piel, con la sangre u otros líquidos o secreciones corporales (orina, heces, saliva, semen) de personas infectadas. También puede producirse cuando las soluciones de continuidad de la piel o las membranas mucosas de una persona sana entran en contacto con entornos contaminados por los líquidos infecciosos de un paciente con el virus del Ebola, como agujas usadas o incluso prendas de vestir o ropa de cama sucias.
Más de 100 profesionales de la salud han estado expuestos al virus mientras atendían a pacientes con EVE. Esto ha ocurrido porque no han utilizado equipo de protección personal o porque no aplican adecuadamente las medidas de prevención y control de la infección al cuidar sus pacientes. Los profesionales sanitarios de todos los niveles del sistema de salud, desde hospitales hasta puestos de salud deberían recibir información sobre la naturaleza de la enfermedad y su transmisión, además de acatar rigurosamente las precauciones recomendadas para controlar la infección.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
Durante un brote, quienes mayor riesgo de infección corren son: Personal sanitario, familiares u personas que hayan estado en contacto estrecho con personas infectadas,
quienes hayan tenido contacto directo con el cuerpo del difunto como parte de las ceremonias de inhumación; Se está investigando para entender si algunos grupos, como las personas inmunodeprimidas o con enfermedades subyacentes, son más susceptibles que otras a contraer la enfermedad.
La exposición al virus puede prevenirse y controlarse mediante el uso de medidas de protección en dispensarios y hospitales, en reuniones comunitarias o en el hogar.
¿Cuáles son los signos y síntomas típicos de la infección?
Aparición súbita de fiebre, dolores musculares, de cabeza y de garganta, debilidad intensa, síntomas que van seguidos de erupciones cutáneas, vómitos, diarrea, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas. El periodo de incubación (el intervalo desde la infección a la aparición
de los síntomas) oscila entre 2 y 21 días. Los pacientes son
contagiosos desde el momento en que empiezan a manifestarse los
síntomas. No son contagiosos durante el periodo de incubación.
Los resultados de laboratorio muestran disminución del número de leucocitos y plaquetas, y aumento de las enzimas hepáticas. Las infecciones por el virus del Ebola solamente pueden confirmarse mediante pruebas de laboratorio.
No existe tratamiento específico, solo sintomático, aunque ultimamente se ha ensayado un tratamiento experimental en algunos profesionales de la salud infectados, de los cuales algunos han sobrevivido.
Transmisión: a través de la picadura de un mosquito Aedes hembra infectado por alguno de los cuatro virus del dengue. La enfermedad afecta a habitantes de zonas tropicales y subtropicales. Los mosquitos adquirieren el virus mientras se alimentan de la sangre de una persona infectada. Tras la incubación del virus durante 8 a 10 días, un mosquito infectado es capaz transmite el virus para el resto de su vida durante la picadura y la alimentación. Los mosquitos hembra infectados también pueden transmitir el virus a su descendencia por vía transovárica (a través de los huevos), pero todavía no se ha definido el papel de este mecanismo en la transmisión del virus al ser humano.
Los seres humanos infectados son los principales portadores y multiplicadores del virus, sirviendo como fuente de virus para los mosquitos no infectados. El virus circula en la sangre de los seres humanos infectados durante 2 a 7 días, coincidiendo aproximadamente con el periodo febril; los mosquitos Aedes pueden adquirir el virus cuando se alimentan de un persona durante este período.
Los síntomas aparecen transcurridos entre 3 y 14 días tras la picadura infecciosa, (promedio 4-7 días)consisten en síndrome febril y afecta a lactantes, niños pequeños y adultos. Los síntomas una fiebre moderada hasta alta incapacitante con cefaleas intensas, dolor retro-obitario, dolor muscular y articular, y exantema. No existen fármacos antivirales específicos contra el dengue.
- El dengue hemorrágico (fiebre, dolor abdominal, vómitos, hemorragia) es complicación potencialmente mortal que afecta principalmente a niños. El diagnóstico temprano y una buena atención clínica a cargo de médicos y enfermeras con experiencia aumentan la supervivencia de los pacientes.
La incidencia mundial del dengue ha aumentado. Un 40% de la población mundial corre el riesgo de contraer la enfermedad.
El dengue hemorrágico es una causa importante de enfermedad grave y muerte en los niños.
No hay tratamiento específico para el dengue, pero una atención médica apropiada salva con frecuencia la vida de los pacientes con la forma más grave: el dengue hemorrágico.
La única manera de prevenir la transmisión del virus del dengue es erradicar el mosquito que lo trasmite.
Después de recuperarse de la infección por uno de ellos, el paciente adquiere inmunidad vitalicia contra ese virus, pero sólo una protección parcial y transitoria contra posteriores infecciones por los otros tres virus. Hay pruebas convincentes de que la infección secuencial aumenta el riesgo de contraer Dengue Hemorrágico.
Según la OMS la enfermedad es endémica en más de 100 países de África, las Américas, el Mediterráneo Oriental, Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental. Las dos últimas son las regiones más afectadas. En 2007, en Venezuela se notificaron más de 80 000 casos, entre ellos más de 6 000 de DH.
Sin tratamiento adecuado, la letalidad del DH pueden superar el 20%. La ampliación del acceso a atención médica prestada por profesionales con conocimientos sobre el DH (médicos y enfermeros que conocen sus síntomas y saben cómo tratar sus efectos) puede reducir la tasa de mortalidad a menos del 1%.
La propagación del dengue se atribuye a la expansión de la distribución geográfica de los cuatro virus del dengue y sus mosquitos vectores, el más importante de los cuales es Aedes aegypti, una especie predominantemente urbana. El aumento rápido de las poblaciones urbanas de mosquitos está incrementando el número de personas en contacto con este vector, especialmente en zonas favorables a la reproducción de los mosquitos, como aquellas en las que es frecuente el almacenamiento doméstico de agua y no disponen de servicios adecuados de eliminación de residuos sólidos.
El dengue es una enfermedad grave similar a la gripe que afecta a los lactantes, los niños pequeños y los adultos, pero que raramente causa la muerte.
Las características clínicas del dengue varían según la edad del paciente. Los lactantes y niños pequeños pueden tener fiebre y erupciones cutáneas. Los niños mayores y los adultos pueden tener fiebre leve o la enfermedad invalidante clásica, de aparición brusca, con fiebre elevada, cefalea grave, dolores retrooculares, musculares y articulares, y erupciones cutáneas.
El DH: dengue hemorrágico complicación potencialmente mortal: fiebre elevada, a menudo con hepatomegalia, y en casos graves con insuficiencia circulatoria. A menudo empieza con un aumento brusco de la temperatura acompañado de rubor facial y otros síntomas gripales. La fiebre suele durar 2 a 7 días y puede llegar a 41 ºC, acompañándose a veces de convulsiones y otras complicaciones.
En los casos de DH moderado, todos los síntomas y signos mejoran una vez que ha cedido la fiebre. En los casos graves, el estado del paciente puede deteriorarse súbitamente tras algunos días de fiebre; la temperatura desciende, aparecen signos de insuficiencia circulatoria, y el paciente puede entrar rápidamente en choque, falleciendo en 12 a 24 horas, o recuperarse rápidamente tras un tratamiento médico apropiado. Personal de salud tener en cuenta: Diagnóstico: Síntomas ya descritos, IGM para dengue. En caso de dengue hemorrágico prueba del torniquete positiva, evaluar sangrados por cualquier vía: petequias, púrpura, encías sangrantes, hematemesis(vomito con sangre), melenas(color negruzco de las heces). Evaluar presencia de hepatomegalia. Hemograma completo: hay leucopenia(2000-4000), pero en el caso de dengue hemorrágico puede estar elevado en un tercio de pacientes. Evaluar recuento de plaquetas, que en el caso de dengue hemorrágico es menor de 100.000 y valores de Hb y Hto( este último permite ver si hay hemoconcentración, en la fase de shock es mayor de 50 o mayor del 20% del valor inicial del paciente), si se sospecha dengue hemorrágico: DH se deben hacer también pruebas como TP, pruebas de orina, etc. Evaluar muy bien el pulso debido a que si es muy rápido, débil es señal de shock o hipotensión con piel fría y húmeda e inquietud.
Tratamiento : La prevención es lo más importante, erradicar el mosquito.
No hay tratamiento específico para el dengue. Mientras el paciente esté con la fiebre debe aislarse con mosquitero. Manejo sintomático: acetaminofén(paracetamol), reposo.
-Importante hidratar el paciente.
-No se recomienda la utilización de ácido acetilsalicílico (por ejemplo aspirina) o antinflamatorios no esteroideos (por ejemplo ibuprofeno).
-El analgésico y antipirético indicado es el acetaminofén(paracetamol)
En el DH, la atención médica prestada por médicos y enfermeros con experiencia sobre efectos y la evolución del dengue hemorrágico puede salvar la vida del paciente, reduciendo la tasa de mortalidad de más del 20% a menos del 1%. El mantenimiento de la volemia es fundamental en el tratamiento del DH.
Inmunización
Todavía no se ha aprobado ninguna vacuna contra el dengue. El desarrollo estas vacunas sigue siendo un reto.
A pesar de estos desafíos, dos vacunas experimentales están en fase de evaluación clínica avanzada en países endémicos, mientras que varias otras están todavía en fases menos avanzadas de desarrollo. La Iniciativa OMS para la Investigación de Vacunas está prestando asesoramiento técnico y orientación al desarrollo y evaluación de las vacunas contra el dengue.
Prevención y control
Actualmente, el único método de controlar o prevenir la transmisión de los virus del dengue consiste en la lucha contra los vectores.
En Asia y las Américas, Aedes aegypti se reproduce principalmente envases producidos por el hombre, tales como vasijas de barro, bidones metálicos y cisternas de hormigón utilizadas para el almacenamiento doméstico de agua, así como en envases alimentarios de plástico desechados, neumáticos de automóvil usados y otros objetos que acumulen agua de lluvia. En África el mosquito también se reproduce ampliamente en hábitats naturales como los agujeros de los árboles o las hojas.
En los últimos años, Aedes albopictus, un vector secundario del dengue en Asia, ha llegado a Estados Unidos de América, varios países de América Latina y el Caribe, y algunas zonas de Europa y África. La propagación geográfica atribuye en gran parte al comercio internacional de neumáticos usados, que son un lugar de cría.
Control de los vectores: gestión del medio y los métodos químicos, eliminación adecuada de sólidos, mejora de las prácticas de almacenamiento de agua, entre ellas la cobertura de los envases para evitar que los mosquitos hembra pongan , medidas que deben fomentarse en los programas comunitarios.
La aplicación de los insecticidas a los hábitats larvarios, en especial aquellos útiles en los hogares, como las vasijas de almacenamiento de agua, evita la cría de mosquitos durante varias semanas, debe repetirse periódicamente. También se han utilizado con algún éxito pequeños peces y copépodos (crustáceos diminutos) que se comen los mosquitos.
Durante los brotes, las medidas urgentes de control de los vectores debe incluir la aplicación de insecticidas con fumigadores portátiles o montados en camiones o aviones. Sin embargo, el efecto insecticida es transitorio y de eficacia variable porque las gotículas de aerosol pueden no penetrar en micro-hábitats interiores donde hay mosquitos adultos secuestrados; además, el procedimiento es costoso. Para elección adecuada de los productos químicos, se necesita seguimiento regular de la sensibilidad de los vectores a los insecticidas más utilizados. Las medidas de control deben acompañarse de una monitorización y vigilancia activas de la población natural de mosquitos para determinar la eficacia del programa.
Infección víral del hígado que puede producir una enfermedad crónica grave.
Transmisión: Por contacto con sangre u otros líquidos corporales Ej: semen o flujo vaginal, de una persona infectada, es 50 a 100 veces mas infeccioso que el VIH. Es decir: Se puede transmitir por relaciones sexuales sin preservativos si se tiene relaciones con una persona infectada, o por transmisión vertical de madre embarazada al bebé durante el parto, o transfusiones sanguíneas; o jeringas contaminadas, cuchillas de afeitar contaminadas, etc, pues el virus puede permanecer mínimo 7 días vivo por fuera del cuerpo humano o sea que puede aún infectar a una persona sana. O infecciones de la primera infancia (infección asintomática por contacto directo con convivientes infectados) .
Hoy día, la mayoría de las infecciones se transmiten entre adultos jóvenes por contacto sexual o consumo de drogas parenterales. Representa un importante riesgo laboral para los profesionales de la salud.
·La hepatitis B no se transmite por alimentos ni aguas contaminadas, y tampoco se transmite por contactos ocasionales en el lugar de trabajo.
·El periodo de incubación medio es de 90 días, pero puede oscilar entre 30 y 180. El VHB se puede detectar 30 a 60 días después de la infección y persistir durante periodos de tiempo muy variables.
2000 millones de personas están infectadas por este virus, y cerca de 350 millones con hepatopatía crónica. Aproximadamente 600 000 personas mueren cada año por las consecuencias graves de la hepatitis B.
Un 25% de adultos con infección crónica adquirida en la infancia mueren de cirrosis o cáncer hepático causados por la infección crónica.
El VHB representa un importante riesgo laboral para los profesionales sanitarios.
La hepatitis B es prevenible con una vacuna que es segura y eficaz.
La hepatitis B es una infección del hígado potencialmente mortal causada por el virus de la hepatitis B (VHB). Es un importante problema de salud mundial y es el tipo más grave de hepatitis vírica. Puede causar daño hepático crónico y alto riesgo de muerte por cirrosis y cáncer hepático.
La vacuna disponible desde 1982, tiene una eficacia del 95% en la prevención de la infección por VHB y sus consecuencias crónicas, siendo la primera vacuna contra uno de los principales cánceres humanos.
Síntomas
Pueden ser agudos y durar varias semanas:
-Ictericia (color amarillento de la piel y los ojos), -orinas oscuras(Coluria), -fatiga extrema, -náuseas, vómitos , dolor abdominal, color blancuzco en las heces(acolia) y/o fiebre . Los pacientes pueden tardar varios meses o incluso un año en recuperarse de esta fase aguda. También puede causar una hepatopatía crónica que desemboque en cirrosis y cáncer hepático.
¿Quiénes corren más riesgo de sufrir enfermedad crónica?
La probabilidad de que la infección se vuelva crónica depende de la edad a la que se produce; el mayor riesgo corresponde a los niños pequeños. Un 90% de los lactantes infectados en el primer año de vida sufren infección crónica, un 30% a 50% de los niños infectados entre el año y los cuatro años. Aproximadamente un 25% de los adultos con infección crónica adquirida en la infancia mueren de cirrosis o cáncer hepático relacionados con el VHB.
Aproximadamente un 90% de los adultos sanos infectados por el VHB se recuperan y se ven completamente libres del virus en un plazo de seis meses.
Tratamiento
No hay tratamiento específico para la hepatitis B. Se basa principalmente en el manejo sintomático. Las medidas : se dirigen a mantener el bienestar y el equilibrio nutricional, Reposición de los líquidos perdidos por los vómitos y la diarrea.
La hepatitis B crónica se puede tratar con medicamentos como los antivíricos y el interferón, que pueden ser útiles en algunos casos. El tratamiento puede suponer un gasto anual de miles de dólares, y no está alcance de la mayoría de los pacientes de los países en desarrollo.
El cáncer hepático es casi siempre mortal, y aparece a menudo en edades en que los pacientes son plenamente productivos y tienen cargas familiares. En países en vías de desarrollo la mayoría de los pacientes con cáncer hepático mueren a los pocos meses del diagnóstico. En países más desarrollados, la cirugía y la quimioterapia pueden prolongar la vida de algunos pacientes en unos cuantos años.
Algunos pacientes con cirrosis reciben trasplantes hepáticos, cuyo éxito es variable.
Prevención
- Vacunación de todos los niños.
La vacuna se puede integrar en el calendario vacunal y se administra en tres o cuatro dosis. En zonas donde haya comúnmente una transmisión maternoinfantil del VHB, la primera dosis debe administrarse lo antes posible (es decir, en las primeras 24 horas de vida).
La vacunación completa induce anticuerpos que alcanzan concentraciones protectoras en más del 95% de los lactantes, niños y adultos jóvenes. Cuando la vacunación primaria se produce después de los 40 años, la protección disminuye al 90%, y después de los 60 años al 65% a 75%. La protección dura al menos 20 años y debería persistir toda la vida.
Se debe vacunar a todos los niños y adolescentes de menos de 18 años que no hayan sido vacunados con anterioridad. Y personas con alto riesgo:
parejas y contactos domésticos de pacientes infectados para el VHB;
consumidores de drogas por vía parenteral;
pacientes que necesitan transfusiones frecuentes de sangre o productos sanguíneos;
receptores de trasplantes de órganos sólidos;
individuos con riesgo laboral de infección por VHB, tales como los profesionales de la salud, y
viajeros internacionales a países con altas tasas de infección por VHB.